La responsabilidad profesional del médico

Antes de abrir este blog hemos resuelto muchas consultas, a menudo recurrentes sobre una de nuestras especialidades, la responsabilidad profesional del médico. En muchos casos, tanto en la parte jurídica como en la aseguradora el propio lenguaje legal hace que la información se complique, en ocasiones, innecesariamente. Por eso hemos querido abrir una zona donde podamos explicar, con un lenguaje cercano, las cuestiones más habituales que surgen en nuestro despacho.

La responsabilidad civil médica tiene como finalidad, regular un sistema de compensaciones económicas para responder a los daños que puedan producirse en el desempeño de la actividad.

Dentro de esta responsabilidad civil, asociada a la profesión, existen dos tipos de responsabilidades que trataremos de explicar a continuación.

  • Responsabilidad contractual: es aquella que viene pactada por un contrato o acuerdo previo entre dos partes. En el caso médico podríamos asociarlo a cualquiera de sus consultas, en las que el profesional sanitario tiene un “contrato” con su paciente durante el tiempo que dure la consulta.
    Si durante el desarrollo de esta actividad contractual y habitual existe algún tipo de negligencia o imcumplimiento de ese pacto entonces será necesario evaluar el grado de culpabilidad, existiendo dos grados.– El dolo: grado de culpabilidad máxima. Prácticamente nunca se da en la actividad médica una actuación dolosa, puesto que implica que se conoce lo que se está haciendo de manera incorrecta.
    – La culpa: existe una acción que provoca un daño, pero se realiza sin malicia. No se pretende dejar de cumplir con una obligación de manera consciente sino que por una falta de previsión se incumple el contrato.
  • Responsabilidad extracontractual: es aquella que no cuenta con una obligación o contrato previo. Se produce un daño o perjuicio que tiene su origen en una acción u omisión de las obligaciones.
    Para que esta responsabilidad exista debe ir unida por un lado a que se produzca un daño y por otro a que este daño sea imputado a una persona concreta, bien por dolo o por culpa.

El mayor problema se encuentra a la hora de determinar la culpa médica. Refiriéndonos al sector sanitario de forma casi inmediata eliminamos la opción de que exista dolo y en el caso de que existe culpa nos cuesta determinar cuál es el momento en el que el facultativo actuó sin diligencia profesional.

¿Qué objetivo tiene la responsabilidad civil médica?

El objetivo principal de esta RC es el de velar por el mantenimiento del equilibrio. Bajo esta premisa se busca asegurar a los afectados de los daños sufridos, lo cual en la mayor parte de los casos se resuelve a través de un procedimiento de indemnización.

En el otro lado de la balanza se encuentra el personal sanitario, que debe correr con los gastos que estas indemnizaciones suponen y que lo afronta recurriendo al seguro de responsabilidad sanitario, que se hará cargo de estas indemnizaciones.